Vida y Política

vlc - sáb - 14 - mayo - 2011

Hace algunos días que dos etarras salieron de la cárcel. Uno llevaba 25 años entre rejas y el otro no sé si 30. ¡Eso si que es una vida fascinante y lo demás son cuentos! No solamente se pasan más de dos décadas en la cárcel - el sueño de cualquier persona cabal - sino que además parece que siguen muy comprometidos con la política, y eso siempre es de lo más satisfactorio, sobre todo porque mientras creen en política y luchan por ella de la forma en que esta gente lo hace, no tienen que preocuparse de otras cosas . . .

Hay gente politicamente comprometida que es con eso, con la política, con lo único que pueden o saben o quieren comprometerse. Vivir la política con pasión también es un sentimiento catártico contínuo a través del cual uno tiene "carta blanca" para canalizar todos sus problemas personales, o llamémoslos conflictos internos o dudas existenciales, y de odio a todo aquel que no piensa como él (políticamente and otherwise).

Supongo que también hay otros motivos para creer en política como ciudadano de a pie o como miembro de la clase política - como luchar por conseguir una sociedad más igualitaria y tolerante dónde el individuo viva con dignidad. Pero creo que esto es otra historia . . .

Elegir la política como epicentro de la vida de uno, es una opción tan respetable como otra cualquiera, supongo. Pero no es lo mío. Yo soy más cursi, y me gusta más lo de la introspección y reflexión personal. No creo ni en los políticos ni en ninguna ideología política. Pero no me voy a poner ahora a hablar de política, quizá porque no la entiendo . . .